MI DESTINO

 

Un elefante de almizcle amargo

descendió del cielo

sobre las flores alineadas de tu casa

Quizá solo viste  una sombra

 anhelante sobre tu jardín

Quizá pensaste en una nube

que cubriera el sol.

Sin embargo

algo hizo que te quitaras los zapatos

para sentir en tus plantas el frescor de la hierba.

Me disolví  en los estremecimientos

del elefante que no dejaba de caer

sobre la tarde minúscula,

llena de lazos y de luces,

Después un viento

despeinó a los perros callejeros

y el atardecer del alma

liberó avispas azules qaue hendieron el crepúsculo.

Descalza

tus pies conocieron sin saberlo

la carne áspera del elefante

que desde entonces

te cuelga cada mañana de su mirada pensativa

mientras gaviotas invisibles escapan de sus orejas

y te llevan al sol.

GOCHO VERSOLARI