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Categoría: MICRORRELATOS (página 1 de 28)

Conocí una Sirena

Conocí una SirenaCada mañana, apenas clarea el alba la veo pasar camino a la playa. Mientras estoy tomando mi café, pasa frente a la ventana con religiosa exactitud y su pelo ensortijado peinado por el viento.

Trabajo desde casa y por mi formación de ingeniero estructurado y planificado, he desarrollado una disciplina para poder producir y desempeñarme bien en las responsabilidades a las cuales estoy asignado. Así es que tengo mi horario para desayunar, almorzar, empezar y terminar mi jornada, además de descansos programados dentro del día. Cada día de la semana está programado con anterioridad y mi vida transcurre sin contratiempos.

Esa noche, tal como estaba marcado en mi calendario, la luna llena se asomaba en todo su esplendor sobre los cerros de mi pueblo. Un espectáculo maravilloso que sin duda disfruto cada veintiocho días.

Mientras miraba la luna asomar, empecé a sentir una brisa en mi cara. Una sensación agradable sin embargo desconocida. Ese viento nunca lo había sentido antes y empezaba a intensificarse aún cuando el informe de meteorología no lo anunciaba.

Desperté un par de veces en la noche con el sonido de las ramas de los árboles golpeando contra mi ventana. Definitivamente, ese viento era diferente.

Al despertar, sentí un silencio profundo a mi alrededor. Ya al abrir los ojos y terminar de despertar, me di cuenta que había una falla de electricidad, por lo que todos los artefactos eléctricos estaban fuera de servicio. Eso incluía mi computador y la conexión a Internet.

Malas noticias, mi planificación de la semana se derrumbaba con este acontecimiento…

Mientras preparaba desayuno, la vi pasar nuevamente rumbo al mar. Esta vez su pelo brillaba de una forma diferente, muy llamativa. Mire como se alejaba mientras mi cabeza pensaba en como recuperar el tiempo perdido de trabajo.

Trate de ordenar algunos papeles, pero la imagen de su pelo acariciado por el viento estaba grabada a fuego en mi cabeza. Era imposible concentrarse en otra cosa que no fuera su imagen.

No pude evitarlo, salí caminando tras su huella en dirección al mar, con la esperanza de verla nuevamente.




Recién amanecía, los primeros albores de luz empezaban a dibujar azules y violetas sobre un telón negro con estrellas. Era un espectáculo maravilloso que nunca había visto, pues a esa hora ya estaba enfrascado en computador.

Seguí caminando y al acercarme al mar, me recibió la luna llena, inmensa y en su camino a esconderse en el mar. Me detuve, todos mis sentidos se concentraron en disfrutar el momento y mientras la veía posarse sobre el horizonte, noté una silueta recortada contra la luna.

Era ella, la misteriosa mujer de cabellera brillante que delicadamente se despojó de su vestido y con gráciles movimientos se zambulló en el océano y empezó a nadar hacia la luna mientras en mi cabeza sonaba una dulce melodía. Cerré los ojos y me deje llevar por el momento, olvidándome completamente de mi trabajo. Cuando abrí los ojos, ya no había rastro de ella.

Después de ese día, nunca más volví a ver sus cabellos pasar frente a mi ventana. He regresado a esa playa innumerables veces buscando algún rastro, pero ha sido en vano.

En noches de luna llena mientras veo la luna aparecer sobre los cerros, siento esa brisa especial y esa melodía vuelve a inundar mis sentidos.

Nunca supe quien era, nunca más la volví a ver. Ya tampoco soy esclavo de la planificación y  cada vez que cierro los ojos y hago una pausa, vuelvo a ver su pelo brillar y a escuchar esa dulce melodía.

Conocí a una sirena que contrario al mito, me salvó de naufragar en el abismo de la vida moderna y el trabajo.

ホセ

Más allá del horizonte

En tierra sus maderas se resecan bajo los rayos del sol de cada día que pasa.

Aquel que fue rey de las mareas, hoy se ha convertido en un espectador más de la inmensidad del mar. La nostalgia lo invade. Solo las gaviotas que se posan sobre él logran recordarle su glorioso pasado.

Cada invierno que pasa, la lluvia rejuvenece su casco y le hace sentir vivo nuevamente, solamente hasta que las nubes se apartan y el sol se hace presente.

Fue un invierno cualquiera. Las nubes abrieron sus compuertas y dejaron fluir todas aquellas lagrimas contenidas por años de observarlo prisionero de su destino.

Tal era la intensidad de aquella tormenta que el agua corría imparable desde los cerros al mar, arrastrando todo a su paso.

El agua de los cielos le hizo despertar. El caudal corriendo a su lado le remecía y recordaba su época de gloria en que remontaba las fieras olas del mar de invierno. Se sintió vivo nuevamente. No quería abrir los ojos por temor a despertar de un sueño, pero la sensación era tan real que no pudo evitarlo.

Estaba oscuro, no sabía donde estaba ni con que rumbo navegaba. Sin embargo reconoció sin un ápice de duda la salobre caricia en su proa.

Sin pensarlo, enfrentó al viento y la marea apasionadamente, sintiéndose renacer mientras remontaba aquella pared de agua que en su juventud habría evitado. Sus velas tersas vibraban, su quilla brillaba mientras el crujir de las maderas se confundía con un grito de felicidad y el romper de la ola.




Al día siguiente solo quedaban en tierra las amarras que lo mantuvieron prisionero por tanto tiempo, como mudo testigo de su imponente viaje, más allá del horizonte.

ホセ

Sin cobertura

Sin cobertura

Era una noche despejada había luna llena, Ed y Mia decidieron ir con su coche a las afueras de la ciudad para combatir el calor y poder admirar las estrellas, aparcaron el coche al lado de la carretera en un claro junto a un árbol, estaba todo en silencio, empezaron a besarse y a demostrar su amor contemplando el cielo, cuando decidieron irse, Ed intenta arrancar el coche pero éste no arranca, lo intentó varias veces sin conseguirlo, entonces dijo:
-Mia quedate aquí en el coche que iré al pueblo a pedir ayuda, está solo a pocos kimometros no tardaré mucho, de acuerdo?
-No Ed, yo voy contigo, no me quedo aquí sola.- contestó asustada, ademas porque no llamamos por teléfono y que vengan a buscarnos?
-Aquí no hay cobertura, Mia es imposible.
-Cariño que sera un momento, es peligroso andar por esta carretera ya sabes de los accidentes que hay siempre, y más de noche.
Ella accedió aunque asustada. Cerró todo el coche y se quedó sentada en el asiento del copiloto, con su móvil.
El tiempo pasaba y Ed no aparecía, su miedo crecía cada vez más, entonces escuchó un ruido fuera, como si alguien arañaba la parte trasera del coche. Su cuerpo se estremeció, nerviosa miró por todos los espejos a ver si podía ver algo incluso se giró para poder ver mejor pero no vio nada. Agotada del cansancio se quedó dormida.




Cuando ya el sol yacía en lo mas alto, unos agentes de policía la despertaron, un agente le dice:
-Señorita salga de coche por favor?.
-Pero que ocurre agente? mi novio ayer por la noche salió a pedir ayuda porque el coche estaba averiado, dijo Mia
Cuando Mia salió se dio cuenta que estaba desnuda y llena de sangre, empezó a gritar asustada, giró la cabeza a la parte trasera del vehículo cuando pudo observar a más agentes haciendo fotos al suelo, avanzó unos metros para poder ver que había, cuando de repente vio a su novio descuartizado y un brazo apoyado detrás del coche.

 

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