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Mi corazón en tus manos 8.

El viernes por la mañana Mía se despertó de muy buen humor. Llegó temprano a la oficina y adelantó todo el trabajo que pudo antes de que llegara Juan para así poder marcharse con él a mediodía y no tener que regresar a la redacción por la tarde.

A media mañana, antes de que Juan llegara, Javi pasó por la redacción a saludar Mía.

–  ¡Javi! – Exclamó Mía sonriendo en cuanto le vio aparecer asomando la cabeza por la puerta de su despacho. Se levantó para saludarle y, tras darle un abrazo, le preguntó: – ¿Qué haces aquí?

–  Estaba por aquí cerca y he pensado en pasar a saludarte. – Le dijo Javi. – No te he visto en toda la semana, ¿por dónde andas metida?

–  Entre el trabajo, mi hermana y mis padres, apenas tengo tiempo ni para mí. – Se excusó Mía.

–  Esta tarde nos tomaremos unas cañas en la plaza, pásate y hablamos un rato. – Le propuso Javi. – Te vendrá bien desconectar.

–  De acuerdo, me pasaré por allí. – Le prometió Mía mientras lo abrazaba a modo de despedida sin darse cuenta de que alguien les observaba a escasos dos metros de distancia. – Espero que tanta insistencia sea porque quieres darme una buena noticia.

–  Tendrás que venir esta noche para averiguarlo. – Le respondió Javi mientras se alejaba hacia el ascensor.

Mía le sonrió y se despidió con la mano justo cuando Victoria, su jefa, se cruzó con Javi en el pasillo y al pasar junto a Mía le dijo bromeando:

–  Si ese bombón fuera tan atento conmigo como lo es contigo, ya me hubiera casado con él.

A Mía se le escapó una carcajada que interrumpió al ver la cara de su jefa. Se dio media vuelta y adivinó la razón por la que Victoria había cambiado su expresión. Se encontró de frente con Juan Cortés, quién no parecía estar nada contento.

–  Señor Cortés, no sabía que había llegado ya. – Le saludó Mía estrechándole la mano tratando de recomponerse.

Juan la miró a los ojos antes de responder:

–  Aunque le cueste creerlo, soy una persona puntual, señorita Swan. – Le dedicó una sonrisa cómplice y añadió: – Si no está ocupada, me gustaría hablar con usted un minuto sobre el enfoque del reportaje.

–  Por supuesto, pase a mi despacho. – Le respondió Mía sorprendida. Juan obedeció y entró en el despacho seguido de Mía, que cerró la puerta para que nadie les escuchara y le preguntó: – ¿Ocurre algo, señor Cortés?

–  Sí, ocurre algo. – Le contestó Juan poniendo los brazos en jarra. – ¿Se puede saber por qué has dejado de llamarme Juan y he vuelto a ser el “señor Cortés”?

–  Aunque le cueste creerlo, soy una persona muy profesional, señor Cortés. – Le replicó Mía divertida repitiendo las palabras que él había pronunciado minutos antes.

–  Touchée, señorita Swan. – Le respondió Juan divertido. – Tengo que ir al estudio para que Roberto me haga esa foto, ¿me acompañas?

–  Por supuesto. – Le contestó Mía sonriendo alegremente.

Mía acompañó a Juan al estudio para que Roberto le hiciera algunas fotos y una hora más tarde, ambos salieron juntos de la redacción para ir a comer.

Juan se empeñó en ir en su coche y Mía aceptó sin discutir, ya volvería más tarde o al día siguiente a la redacción para recoger su coche. Juan conducía por la autopista dirección sur cuando un todoterreno de color negro y con las lunas tintadas de oscuro se les echó encima, tratando de sacarles de la carretera.

–  ¿Se puede saber qué está haciendo ese idiota? ¡Casi nos echa de la carretera! – Gritó Juan entre maldiciones.

–  Creo que eso precisamente es lo que intenta. – Le respondió Mía asustada al ver que el todoterreno repetía la misma hazaña una y otra vez.

–  Abróchate el cinturón y agárrate, voy a intentar librarme de él. – Le dijo Juan con el semblante serio y los músculos faciales tensos endureciendo las facciones de su rostro.

Mía obedeció sin rechistar, estaba demasiado asustada como para poder pensar en un plan mejor. Juan maniobró un par de veces, dio un par de acelerones y frenó en seco otro par de veces hasta que por fin consiguió deshacerse del todoterreno, que se estrelló contra el muro medianero de la autopista y explotó formando una gran bola de fuego y una tremenda humareda.

–  Madre mía, creo que están muertos. – Dijo Mía con un hilo de voz mientras miraba por el retrovisor al vehículo siniestrado.

–  Seguimos teniendo compañía. – Comentó Juan cuando descubrió otro todoterreno que se les acercaba a gran velocidad.

–  Tienes que ir más deprisa, tu coche es más potente que ese todoterreno y mucho más estable. – Le recordó Mía. – Si les damos un pequeño golpe les haremos volcar.

–  ¿Te has vuelto loca? ¡Podríamos matarnos! – Le replicó Juan descartando de inmediato su idea.

El todoterreno les alcanzó y les volvieron a golpear, esta vez en el lateral izquierdo trasero, y el Audi R8 de Juan se desestabilizó. Fue en ese momento cuando Juan no vio otra alternativa y decidió hacer lo que Mía le decía aun sabiendo que podrían matarse, pero también era la única posibilidad de salir de allí con vida. Tras dar un volantazo, Juan echó de la carretera al otro todoterreno, pero al chocar su coche volvió a desestabilizarse, dando un contragolpe que les hizo volcar y dar algunas vueltas de campana.

About Rakel Relatos

Mi nombre es Rakel,tengo 30 años y vivo en Barcelona.Soy una aficionada a la escritura y la lectura sobre todo de novelas románticas y eróticas.Siempre me ha gustado escribir y en abril de 2013 me animé y cree un blog en Blogger. Los relatos de Rakel. Tras poco más de dos años y medio , inicio una nueva etapa en wordpress.En mi blog podréis encontrar relatos y novelas en las que el amor, el sexo y las aventuras son los protagonistas.¡Gracias por vuestra visita!

2 Comentarios

  1. Aumenta la intensidad de la acción. Pero a mi eso de que los coches estallen no me acaba de convencer. Un beso.

    • Tengo que estudiar más mecánica para redactar mejor estas situaciones, jajaja. Hay que darle un poco de emoción y me he tomado algunas libertades literarias, pero se me fue un poco, con la bola de fuego y todo… :’) Poco a poco me iré puliendo. Otro beso para ti y mil gracias por comentar y dar tu opinión, (la cual tendré en cuenta para próximos escritos)! 😉

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