La doctora Cortés ni siquiera tuvo tiempo de llegar a la sala de reuniones en la que se encontraba su hijo Juan hablando con la policía, ya que una de las enfermeras la llamó a voz en grito mientras corría por el pasillo:

–  ¿Se puede saber qué sucede?

–  La chica del accidente, se ha desmayado de nuevo. – Le informó la enfermera.

–  Ve a buscar a mi marido y dile que venga urgentemente. – Le ordenó Alison al mismo tiempo que echó a correr por donde había venido.

Alison entró en la habitación donde Mía continuaba inconsciente.

Enrique Cortés, el marido de Alison y padre de Juan y Miguel, entró en la habitación de Mía pocos minutos después, alertado por una de las enfermeras de la clínica que le había dicho que su esposa requería urgentemente su presencia, pero la enfermera le encontró con la policía y sus hijos, a quienes no pudo convencer para que se quedaran dónde estaban y le siguieron.

–  Hay demasiada gente, lo mejor será que esperéis fuera. – Inquirió Alison, sacando a sus hijos de la estancia. – En seguida os informaremos. – Añadió al ver las caras largas de sus dos hijos.

Ambos se retiraron con resignación y decidieron esperar a que Natalia llegara para ponerla al corriente. Para sorpresa de Juan, Natalia llegó acompañada de Javi, y su cara fue un poema. Juan no sabía quién era aquel tipo, Mía le había dicho que era un amigo, pero debía de tratarse de un amigo muy especial si iba a visitarla a la oficina y más aún si acudía de inmediato al hospital.

–  Creía que ibas a avisar a la hermana de Mía. – Le dijo Miguel a Natalia tras saludarla con un tímido beso en los labios. Se volvió hacia a Javi y le estrechó la mano a modo de saludo.

–  A menos que sea realmente imprescindible, es mejor no avisar a Karen, no está pasando por un buen momento y no queremos preocuparla más. – Le contestó Javi. Se volvió hacia a Juan y se presentó: – Soy Javi, supongo que tú eres el hermano de Miguel, ¿no?

–  Así es, soy Juan. – Se limitó a decir Juan al mismo tiempo que estrechaba la mano que Javi le ofrecía a modo de saludo.

–  Es mi hermano Juan, iba en el coche con Mía cuando tuvieron el accidente. – Les informó Miguel. – En estos momentos la están atendiendo, en seguida nos informarán de su estado.

Casi una hora más tarde, Alison y Enrique reunieron a sus hijos y a los dos amigos de Mía en una pequeña sala para informarles sobre el estado de Mía. Alison les tranquilizó diciendo que todas las pruebas realizadas habían salido bien, pero iban a volver a repetirlas y a realizar alguna prueba más debido a una pequeña alteración en el electrocardiograma, aunque Enrique creía que se debía más a un estado de nervios, tensión y presión que aun problema cardíaco.

Los tres médicos de la familia hicieron hincapié en que Juan debía descansar, pero él hizo caso omiso a las recomendaciones de sus padres y su hermano y no se separó del lado de Mía.

Sobre las seis de la tarde, Mía abrió los ojos y se encontró con el rostro preocupado de Juan, que la miraba con ternura. Juan acarició el contorno de su mejilla con suavidad y le susurró:

–  No vuelvas a desmayarte o me dará algo.

Mía sonrío. Pese a que Juan estaba tratando de bromear, no pudo ocultar la preocupación que sentía y Mía fue consciente de ello.

–  Lo intentaré, pero me temo que no puedo prometerlo. – Bromeó Mía dedicándole una amplia sonrisa que dejó a Juan sin armas. – Siento todo lo que ha pasado y sigo creyendo que debes ir a casa y descansar.

–  No pienso moverme de tu lado, descansaré en ese sofá si no te dan el alta hoy. – Le replicó Juan sin la menor intención de cambiar de opinión. – Todo esto ha pasado por mi culpa, es lo menos que puedo hacer.

–  Nada de esto es culpa tuya, a menos que seas tú el que haya contratado a esos matones para que casi nos maten. – Le contestó Mía sonriendo. – ¿Tienes algo que contarme?

Juan vaciló un instante y finalmente dijo:

–  Sí, supongo que sí. – Respiró profundamente para infundirse ánimo y añadió: – Esos “matones” cómo tú los llamas trabajan para la competencia y me temo que intentaban deshacerme de mí. No te preocupes, la policía ya está interviniendo y yo he triplicado la seguridad en mi empresa, en mi casa y esperaba poder hablar contigo para que aceptaras que pusiera a uno de mis hombres como escolta.

–  No necesito ningún escolta, estaré bien y tú necesitas descansar. – Le recordó Mía.

–  Esos tipos sabían que no iba solo y no les importó, no quiero arriesgarme a que vayan a por ti para llegar a mí, ¡bastante culpable me siento ya! – Protestó Juan sin dar su brazo a torcer.

Al ver que Juan estaba más enfadado que molesto, Mía no supo qué decir y finalmente le dijo con un tono de voz dulce que le sorprendió:

–  Agradezco que te preocupes por mí, pero no estoy acostumbrada a tener a alguien pegado las veinticuatro horas del día y mucho menos a un desconocido.

–  Tú y yo no somos desconocidos, ¿verdad? – Preguntó Juan con una sonrisa traviesa.

–  ¿A dónde quiere llegar, señor Cortés? – Bromeó Mía.

–  Seré tu escolta. – Sentenció Juan. – ¡No hay más que hablar!

–  Espera, yo sí tengo mucho de lo que hablar…

–  Ahora no, tus amigos han venido a verte. – Le dijo Juan al mismo tiempo que la besaba en la frente y se dirigía a abrir la puerta para que Natalia y Javi entraran en la habitación. – Os dejaré a solas.

Mía les contó a sus amigos todo lo que había ocurrido y ambos estuvieron de acuerdo en que necesitaba protección. Tras conocer que Juan había sido tan insistente con sus amigos como lo había sido con ella, Mía aceptó que Juan fuese su escolta.

Sobre las nueve de la noche, sus amigos se marcharon y Juan entró de nuevo en la habitación de Mía cargado con una bolsa de comida que había salido a comprar al restaurante chino que había en la acera de enfrente.

About Rakel Relatos

Mi nombre es Rakel,tengo 30 años y vivo en Barcelona.Soy una aficionada a la escritura y la lectura sobre todo de novelas románticas y eróticas.Siempre me ha gustado escribir y en abril de 2013 me animé y cree un blog en Blogger. Los relatos de Rakel. Tras poco más de dos años y medio , inicio una nueva etapa en wordpress.En mi blog podréis encontrar relatos y novelas en las que el amor, el sexo y las aventuras son los protagonistas.¡Gracias por vuestra visita!