El ejèrcito de simios

atraviesa un cuadrangular espacio inexistente

que tus pies desnudos crearan al pisarlo.


Muerden los monos

la realidad que tus huellas levantaran

y el perfume del tiempo que emana de lápidas celestes

se convierte en papel arrugado

cuando lo tocan las peludas manos.


Los monos extienden a la noche

furia antigua de avispas desatadas.

Cuando te desmayes en el filo del alba,

levantarán tu cuerpo suave,

apenas cubierto con la túnica gris

y lo llevarán a la séptima cueva, aquella

que conserva la sombra

mientras los ciervos dorados de la luz desfilan

arrastrando el sol

y el zafarrancho de combate de la tarde.


Al marcharse los monos, 

despertaràs en el siguiente atardecer

cuando el lucero de la noche entre por tu pubis

y te recorra hacia arriba y hacia abajo


 Despertaràs sin beso,

sin gemido,

sin sonidos primarios

y luego de algunos gestos misteriosos

caerá la túnica gris que te cubriera. Las luciérnagas,

te verán marchar desnuda hacia la luna.


GOCHO VERSOLARI