Página de escritores

Relatos,poesías,poemas y literatura

La durmiente de la vela

 

 

La durmiente de la vela.

Cerró los ojos y apagó las velas del aparador y la mesita de noche. Necesitaba descansar ya que el sueño últimamente le vencía tan rápido como la despertaba al mínimo ruido. Los chasquidos de aquellas viejas vigas no permitían que durmiera, ni una santa noche del tirón. Ella, que siempre había disfrutado de dormir más horas que una marmota. Incluso los festivos aprovechaba para remolonear todo el día en su cama y aprovechaba para levantarse lo menos posible de su templo horizontal.

En el pasado, cuando su madre aún vivía, le regañaba sin cesar mientras intentaba que se despertara, con todo tipo de ruidos de la cacharrería, ollas, cazuelas y enseres al trastear en la vieja cocina de leña, que se encontraba justo al otro lado de la pared de su cuarto. Pero ella se resistía a moverse, atrincherándose tras su almohada como escudo protector ante el escándalo propiciado por su madre con el único fin de que se levantara de una vez, para echarle una mano.

Pero desde que vivía sola, hacía tantos años que ya ni los recordaba, nadie le molestaba, dormía o se despertaba según le apeteciera, sin que ningún reloj le diera tan siquiera una pista de la hora en que vivía. Había tirado todos los que en su día hubo en la casa, aquellos pequeños engendros, dictadores analógicos que ella odiaba no impondrían nunca más un horario a su vida.

Por eso cuando por la razón que fuere sus ojos se abrían y comprobaba por las inmensas ventanas que aun era noche cerrada, solía volver a encender la vela de su mesilla y caminar vela en mano intentando buscar las carcomas, los chinches o los mosquitos. Cualquiera de los miles de bichos que se dignaban a despertarla. Pensaba que ellos le hacían imposible seguir descansando. Los culpaba a ellos, consciente de que su adicción al sueño precisaba un silencio que éstos rompían.

Deambulaba vela en mano, caminando lentamente pasillo arriba, pasillo abajo, alumbrando con la vela a su paso las estancias a ambos lados.

Entretanto, aquella casa aislada, a las afueras del pueblo, medio destartalada atraía siempre la llegada de los muchachos que en su época escolar hacían apuestas para intentar descubrir algún monstruo entre las estancias semi abandonadas de la enorme casa.

En secreto se hacían apuestas para vigilar a horas intempestivas la casa, en pequeños grupos, en parejas a veces. No había nada más divertido para la chiquillería que apostar sobre su valentía haciendo de improvisados detectives.

Los rumores entre ellos se promovían por los mayores, y llegaban a los más pequeños animando su curiosidad infantil. Para ello normalmente escapaban a escondidas de sus padres. Una vez anochecía, bajaban los enrejados de las ventanas como si fuesen peldaños de escaleras o salían sigilosamente a través de los portalones de los patios procurando que no chirríaran..

Aquella noche dos de los pequeños se acercaron linterna en mano a las proximidades de la casa, apostándose tras unos arbustos comenzaron su turno de vigilancia.

Estuvieron allí sin ver nada extraño durante largo rato..

Cuando uno de ellos, muy asustado, comenzó a interrogar a su compañero:

-¿La ves? –dijo Pablo

-No veo nada!

-¿Dónde estás mirando?

-Al espejo… Veo una vela encendida

-¿algo más?

-Nada más

Ella siguió con su paseo nocturno sin tener en cuenta a los muchachos, que andaban siempre curioseando…

-Pablo, eee..sss..a… Esa ve..la está ca..ca..mi..nando!!

 

@carlaestasola

Día 31 de Marzo 2017 a las 18:50

7 Comentarios

  1. Donde las palabras desaparecen, como siempre desde que empecé a leer a esta gran poetisa, nace el lenguaje secreto del poeta, transformando el silencio en auténtica poesía.Excelente narración.Mi enhorabuena de todo corazón

    • Carla

      2 Abril, 2017 at 21:13

      Jero siempre indulgente conmigo, eres un amor. Siempre en lenguaje poético aunque pretenda ser prosa, debe haber algo en mi interior que se deja llevar. Un abrazo fuerte 😘

  2. Excelente relato Carla!!! Besazos muchos guapísima, que tengas un feli finde!!!

    • Carla

      2 Abril, 2017 at 21:11

      Gracias Marina sois demasiado benevolentes conmigo. He tenido críticas más duras respecto a mis escritos, en particular este relato, ¿verdad Antonio? Lo revisaré para ver si puedo mejorarlo. Gracias Marina 😘😘

  3. Muy buen relato, Carla, cargado de misterio. Besazos!!

Deja tu comentario, así nos haces grande

A %d blogueros les gusta esto:
Copyright-protected by Digital Media Rights