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Dulce tentación 14.

El lunes por la mañana Samuel llevó a Norah a la oficina de Events y después se dirigió a su oficina, donde se reunió con Josh y Tom para modificar el contrato y que Gerard Benson acabara firmándolo.

–  Acaba de llamar Benson, se reunirá con nosotros a las once y nos informará de su decisión. – Le dijo Josh en cuanto Samuel entró en la sala de reuniones.

–  ¿Ya lo ha decidido? – Preguntó Samuel sorprendido.

–  Eso parece, tendremos que esperar a que llegue para saber su decisión. – Le confirmó Tom.

Samuel asintió con la cabeza y se encerró en su despacho. No podía permitirse perder a un cliente como Gerard Benson y mucho menos que se fuera a la competencia, el mercado estaba difícil con la crisis y él quería expandir la empresa, necesitaba esa inversión económica para conseguirlo.

Josh llamó a la puerta del despacho de su jefe y mejor amigo y entró en el despacho sin esperar ser invitado, cerró la puerta tras de sí, se sentó en un sillón frente a Samuel y le preguntó:

–  ¿Te ocurre algo con Norah?

–  ¿Con Norah? – Preguntó Samuel sorprendido.

–  Sí, con Norah. – Le confirmó Josh. – ¿Fue todo bien anoche con ella?

–  Sí, la llevé a casa de mis padres a cenar con toda la familia y todos la adoran. – Le respondió Samuel sonriendo tímidamente.

–  Entonces, ¿qué es lo que te preocupa? – Insistió Josh.

–  No lo sé. – Le confesó Samuel. – Siempre han sido ellas las que querían una relación cuando yo simplemente buscaba un poco de sexo, pero Norah me gusta de verdad. – Samuel suspiró y añadió: – Su abuelo me dijo que Norah nunca les había presentado a un novio oficialmente, siempre les dice que son amigos con derecho a roce.

–  Unos abuelos muy modernos. – Comentó Josh divertido pero al ver la cara de su amigo se puso serio y le dijo: – No debería decirte lo que voy a decir porque me juego mucho, pero lo diré porque eres mi amigo. – Respiró profundamente y añadió: – Amy me ha dicho que Norah no suele tener más de cinco citas con sus amantes, que jamás los lleva a su casa y mucho menos van a visitar a la familia en pareja, por lo que ha deducido que tú eres algo más que uno de sus amigos.

–  ¿Es que Amy y Norah no se cuentan nada? – Preguntó Samuel esperando descubrir más cosas.

–  Al parecer, tu chica es toda una fiera y cuando se cierra en banda es mejor no tocar el tema. – Se mofó Josh divertido. – No tienes nada de lo que preocuparte, ella se ha saltado sus propias normas para estar contigo, eso es lo único que te debe importar.

Los dos amigos continuaron hablando sobre las dos chicas que habían conocido y que les habían robado el corazón en un abrir y cerrar de ojos.

Norah estaba en su despacho cuando Gerard Benson entró en la oficina y anunció su visita. Norah lo recibió en su despacho y, tras saludarle e invitarle a sentarse, le preguntó:

–  ¿A qué se debe esta visita?

–  Tengo una reunión con Samuel Smith en una hora y quería hablar contigo antes.

–  Te escucho. – Le dijo Norah con curiosidad.

–  ¿Puedo preguntarte qué relación tienes con él?

–  Antes tendrás que decirme por qué quieres saberlo.

–  Voy a invertir una gran cantidad de dinero para que mi empresa funcione con energías renovables y tengo que decidir si invierto mi dinero en la empresa de tu amigo Samuel o en la competencia. – Le respondió Gerard poniendo todas sus cartas sobre la mesa. – He seguido de cerca su trayectoria y tiene una muy buena reputación en su campo, pero su presupuesto es algo más elevado de lo que tenía pensado invertir, por eso he estado estudiando la posibilidad de firmar el contrato con la competencia.

–  Si estás aquí para pedirme que consiga que Samuel te reduzca el presupuesto, no pienso hacerlo. – Le advirtió Norah.

–  Nunca te pediría algo así, Norah. – Le replicó Gerard rodando los ojos. – El caso es que había medio decidido firmar el contrato con la empresa de Samuel Smith, pero antes quería asegurarme de que tú estás bien con él. Si firmo ese contrato tendré que verle casi diariamente durante un mínimo de cinco años, no quiero estar con él y desear partirle la cara porque se ha portado mal con mi protegida.

–  Me gusta Samuel, me gusta de verdad. – Le confesó Norah. – Tú sabes que nunca he querido y mucho menos necesitado mantener una relación estable, pero con Samuel todo es distinto. Me gusta despertarme entre sus brazos, me gusta cuando se preocupa por mí y me trata como a una princesa en apuros y le echo de menos cuando no estoy con él. Por primera vez en mi vida pienso en mi futuro con alguien al lado y quiero que salga bien. – Miró a Gerard a los ojos y añadió divertida: – Por cierto, ¿qué es eso de convocar una reunión un sábado por la tarde?

–  Siento haber fastidiado tus planes, pero si hubiera más comunicación entre nosotros esto no habría ocurrido. – Se mofó Gerard. – El sábado iré a Palmville a comer a casa de mis padres, me pasaré a verte antes de regresar a la ciudad.

–  Te estaré esperando. – Le respondió Norah despidiéndose con un abrazo. – Nos vemos el sábado.

Gerard llegó a la oficina de Samuel veinte minutos tarde, pero había merecido la pena pasar por el despacho de Norah y terminar de decidirse para firmar el contrato con Samuel Smith.

–  Lamento el retraso. – Se disculpó Gerard con Samuel mientras le estrechaba la mano y añadió solo para comprobar la reacción de Samuel y divertirse fastidiándole un poco: – Me he pasado a ver a Norah y me he entretenido charlando con ella.

Samuel forzó una falsa sonrisa a pesar de que hubiera deseado darle un puñetazo a Gerard, pero se contuvo y le invitó a pasar a la sala de reuniones donde Josh y Tom les esperaban. Tras saludarse educadamente, se sentaron alrededor de la mesa rectangular y Samuel le dijo a Gerard:

–  Estamos aquí para oír tu decisión.

–  Antes de nada, me gustaría deciros que no he tenido claro qué hacer hasta hace poco más de una hora. – Empezó a decir Gerard. – Pero finalmente he decidido firmar el contrato con vuestra empresa.

Samuel escuchó entre líneas y tuvo claro que Gerard Benson había tomado su decisión estando con Norah y finalmente había aceptado firmar el contrato. Se volvió hacia Josh y Tom y les dijo:

–  Chicos, ¿podríais dejarme un momento a solas con el señor Benson, por favor? – Ambos asintieron y Samuel esperó a que salieran de la sala para preguntarle a Gerard: – ¿Tiene Norah algo que ver en tu decisión?

–  Norah no es de las que interferiría en algo así, pero eso no quiere decir que no valore su opinión sobre ti y debo de decir que es bastante buena. – Le respondió Gerard divertido. – Quiero a Norah como si de mi hermana pequeña se tratara, tendrás que entender que desconfíe de ti.

–  No has contestado a mi pregunta. – Le dijo Samuel y volvió a preguntar: – ¿Ha tenido Norah algo que ver en tu decisión?

–  Ya te he dicho que Norah nunca interferiría en algo así, ni para beneficiarte a ti ni para beneficiarme a mí. – Le dijo Gerard y añadió divertido sin siquiera tratar de ocultar su amplia sonrisa. – Pero, como te he dicho antes, he hablado de ella del tema. Pregúntale qué fue lo primero que me dijo cuando empecé a explicarle la situación en la que nos encontrábamos, puede que así lo entiendas. – Echó un vistazo a su reloj y añadió levantándose de la cómoda silla: – Envíame una copia del contrato para que mi abogado le eche un vistazo y, si todo está correcto, el próximo lunes lo firmaremos.

–  Le diré a Josh que te la envíe hoy mismo, nos vemos el próximo lunes. – Le respondió Samuel estrechándole la mano a modo de despedida.

Gerard se marchó y Samuel puso al corriente a Josh y Tom, que se alegraron mucho más que Samuel por la buena noticia. Pero Samuel no podía dejar de pensar en lo que Gerard Benson le había dicho, quería que le preguntara a Norah por su respuesta cuando le habló de la negociación y temía que Gerard Benson se traía algo entre manos.

Trató de seguir trabajando hasta que Josh lo sacó del despacho y lo llevó al restaurante que había cerca de la oficina y se distrajo un rato mientras comían. Una hora más tarde regresaron a la oficina y Samuel apenas aguantó unos minutos encerrado en su despacho antes de decidir ir a buscar a Norah a su oficina a pesar de que tan solo eran las cuatro y habían quedado a las seis.

About Rakel Relatos

Mi nombre es Rakel,tengo 30 años y vivo en Barcelona.Soy una aficionada a la escritura y la lectura sobre todo de novelas románticas y eróticas.Siempre me ha gustado escribir y en abril de 2013 me animé y cree un blog en Blogger. Los relatos de Rakel. Tras poco más de dos años y medio , inicio una nueva etapa en wordpress.En mi blog podréis encontrar relatos y novelas en las que el amor, el sexo y las aventuras son los protagonistas.¡Gracias por vuestra visita!

1 Comentario

  1. Reblogueó esto en miriamgp1976y comentado:

    Una entrega más de la novela de Rakel!! Sencillamente sensacional!! Siguela en la página @elpoderdelasletras

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