paseando de nocheEran las cuatro de la mañana cuando regresaba a casa de trabajar, siempre me acompañabas hasta la cancela de mi hogar, pero anoche, no estabas, sin saber por que te ausentaste y yo cambie de camino.

Casualidades del destino, cruces de senderos, aquellos momentos en que estamos en el lugar equivocado o  tal vez, acertado, quien si no la propia muerte tendrá respuesta para cosas que ocurren a destiempo.

Viento fresco de la noche mecía los rizos de mi rebelde melena, el silencio sembraba las huellas de mi caminar, acompañando una mente que no cesaba de alborotar.

Las calles vacías invitaban al paseante a vagar por rincones donde el alma pierde el sentido al contemplar maravillas que deleitan la mirada, enfrascando los perfumes que se acercan a mi piel, azahar y jazmín, bañan el paseo que lleva hasta la orilla del mar.

caminando playaEn ningún momento volví la vista atrás, el miedo ya no atoraba mi ser, mi pecho tranquilo se agitaba con la respiración acompasada al latir de mi corazón, en ese momento de calma y quietud, en que mi vida después de haber conocido los suburbios de este mundo, escalado el pozo aciago, cicatriza la sangre de las hirientes llagas calzada, se sentía despierta, dispuesta a afrontar la llamada del destino.

Se acabaron las baldosas de color rojo del paseo marítimo, los finos granos de arena, hacia ya un rato usurpaban el lugar, acariciando la piel que acostumbrada a las escarpias que se clavan en el caminar, recibía con placer su dominio.

hacia la luz (2)Una piel caliente que absorbe el frío y  grato despertar de la playa. Nada turba ese momento en que mi cerebro hace clic y se duerme, para dejar paso a los sentidos, que abiertos deambulan por la noche en la que solo tienen hueco las emociones que dispares te acercan al placer.

Estrellas que reflejan un mar tranquilo, la mirada perdida en lontananza, donde la luna creciente tiene su hogar, ese murmullo en que las olas buscan atrapar tu piel.

olas de nocheVas dejando en la arena tus huellas, no esperas compañía, quieres en soledad disfrutar de la noche que acompaña piel trémula cuyo deseo palpita encumbrar momentos en que el alma vista el color del horizonte, donde se pierda tu nombre y tu rostro difumine, ser luz de la mañana cuando al romper el alba vence a la noche, sin más fundida en su compañía.

Unas sandalias azules de fino tacón besaron la arena, quedando olvidadas, una cesta de mimbre con estrellas en sus costados y soles de primavera en su reverso, luna nueva en el anverso, duerme entre los cangrejos que toman posesión de una nueva mansión.

Ese pañuelo de seda blanca, con finos trazos de añil, desbocando en tu pecho desde tu blanco cuello, deja libre algunos pliegues de tu piel. Una falda plisada vuela con su apasionado marchar entre los brazos de su amante, el viento que levanta la marea de tu ser.

Suave, vaporosa blusa que marca tu silueta, deja libre aquellos senos que fueron alimento para una vida, placer para un amor vendido.

la luz.jpgEsa es la estela que brilla en la silente oscuridad de la noche, mientras tu avanzas con fortaleza, entre la arena y el mar, entre la tierra y el cielo para ser vida perpetua donde tu esencia prenda de amor, desboque el placer del alma, al cruzar esa fina linea que marca la diferencia entre lo humano y lo divino, entre la vida y la muerte.

Ser corpóreo que fluye mientras las olas se abren dejando libre el camino que te lleva a tu destino. Transitas sin prisa, segura, con calma y quietud paseas, balanceas y acunas tu mundo para desprender las etiquetas que antaño carcomían esa vida que ocupabas, ese cerebro que rumiaba, ese latir que acontecía, cuando sentías la magia bordear tus caminos, cristalizando un sentir de otro universo perdido,  que solo tenía vida entre las almas que ascienden al libre albedrío.

A la mañana siguiente buscaban tu cuerpo entre las rocas de los acantilados, seguían tu estela, las huellas de  tu ser en la tierra, más solo hallaron tus cosas, esas que no son nada ser estelasoly lo son todo, identidad que se presume, cuando recriminas aquello que ya no eras.

Mientras, tu sonríes, junto al sol en la mañana, llegan ondas que dispersan tus pensamientos,  ahora alguien en paro encontrará trabajo, una nueva piel recibirá el sentir que tu compañero perdió  aquella noche y sabiendo que era tu momento, continuas tu transito hacia tu nueva parada en el eterno camino de confluir las almas, donde brilla la luz, aquella que tanto ansiamos.

Marijose.-

 

 

 

 

 

 

 

About María José Luque

Mi pasión las letras "siente la música de la vida, aún en el desierto,cuando el viento te envuelve, suave, cálidamente"
Si te gusta comparte!!Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Pin on Pinterest0Print this pageEmail this to someoneShare on VKShare on Tumblr0