Autoterapia

Autoterapia

Retrospectiva (dialogando con el alter ego)

 

– Dígame una cosa estimado amigo,
¿Desde cuando perdió el interés por su personalidad?
– ¿Acaso le canso ser siempre el mismo? ¿y ya pesa sobre la espalda?
– Quizá se desinfló como aquel globo comprado en el parque, abandonado
sobre cualquier rincón porque ya ha aburrido al chico.

– Sabe, a veces siento que me sucede lo mismo,
siento odiar ese diván donde recostado se encuentra,
solo el tabaco que pongo en mi también cansada pipa me relaja por decir.
Ella también está harta de ahogarse con el bendito y oloroso humo.
Pero, ¿Qué vamos a hacer?
El destino siempre tuvo algo para lo que fuimos hechos, somos materia
encajada en lo que su maldita ocurrencia le dictó.

– ciertamente estoy agotado de ser siempre para los demás y poco
para mi. El trabajo que tengo es absorbente, de cierta manera estresante.
Dedico horas en sesiones donde solo escucho una serie de situaciones que la
gente cataloga como problemas.
-Pero ¿Qué hay de los míos?
-Debo ayudar a resolver todas esas disfunciones y estados anímicos que llevan
a una serie de conductas que el mismo ser humano adopta convirtiéndolo
en bloqueos mentales que le complican la existencia.

Pero no está aquí para escuchar lo mío, sino para encontrar una solución a lo
que le aqueja.

– Sabe doctor, como hombre común me identifico con su sentir, pareciera que
me dio un preámbulo para abrir y externar aquello que me aflige.
– Pasar poco tiempo en familia por mis actividades y llegar a casa a resolver
las situaciones cotidianas tan normales de un jefe del hogar ha hecho que me
enfrasque a vivir en un círculo diminuto, viviendo para resolver lo que requiere solución.
Pesa ser ese personaje que debe ser ejemplar y responsable.

– Desearía volver a la infancia, donde resolver situaciones era cosa de juego.
Donde jugar y cumplir mínimas obligaciones me daba un gran panorama para
ser un soñador, esos deseos de comerse al mundo.
-Pero ahora que logre metas soñadas, pensando que tengo la vida resuelta por
haber logrado una profesión, por haber logrado una familia y una vida cómoda.
Simplemente me siento reducido, resolver problemas es lo mío.

– Le propongo algo apreciado paciente.
Levántese del diván y deje colgado en el perchero al hombre disminuido,
yo dejaré al terapeuta colgado del clavo en la pared y como únicos habitantes
de este planeta vayamos a tomar una copa de vino al sonido de una música en vivo.
vivamos un breve momento alejados de la rutina que nos agobia y seamos como
niños grandes disfrutando esa diablura en el bar.
– Quizá eso nos ayude a reencontrar el sentido de vivir y vuelva a reactivar
la ilusión de seguir soñando.
A final de cuentas estamos vivos, que ya es ganancia.

Aceptada la recomendación terapéutica, aquel psicólogo se enfundó su abrigo,
colocó más tabaco a su vieja pipa y cerró su consultorio para dar por terminada
su sesión retrospectiva.
Se dirigió hacia un bar para entre el bullicio reencontrarse y renovar sus votos
de vida.
A final de cuentas seguía vivo y ya es ganancia.

Xavier H.©

About Xavier Hernandez

Encontré en las letras un desahogo de mi mente que se mantiene inquieta en ideas. Vivo un mundo de fantasía, siguiendo muy de cerca la realidad. Pienso que las historias no deben morir en la nada y darles eternidad plasmadas en tinta y papel.

Acerca de Xavier Hernandez

Encontré en las letras un desahogo de mi mente que se mantiene inquieta en ideas. Vivo un mundo de fantasía, siguiendo muy de cerca la realidad. Pienso que las historias no deben morir en la nada y darles eternidad plasmadas en tinta y papel.
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