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Relatos,poesías,poemas y literatura

Autor: Gustavo Garcia (página 2 de 21)

Sueños

Desde donde nacen los sueños,

Allí donde todo empieza

Y nace la magia,

Donde las estrellas

 Hacen que todo comience a girar.

Allí donde el infinito

Jura por siempre el amor.

El tiempo se para

Gota a gota el reloj

Hace girar

Este mundo.

Los sueños alimentan

Cada día el corazón.

A golpes de esperanza

El milagro de esta vida

Es un misterio,

Juntos para siempre;

Eterno nace el amor

Si estamos

Pecho a pecho,

Rozando vello a vello

Que eriza la piel

En un segundo.

Eternos viviremos.

Beso a beso

Se apaga la luz

¿Que más nos daba?

Si en éstas

 Nadie me importa más que tú

¿Y dulce tu mirada?

Besos almendrados

Que nunca pude olvidar

Ni siquiera en esos ojos,

Rojo carmín.




Rojo atardecer de gris invierno.

Me dijeron

 ¡Hasta luego!

Y el recuerdo en mi memoria

Hace que viva eterno el amor

Como fiel promesa

Girando y girando en la noria

De esta cruel y vil feria.

Y ese llanto en mi mirada,

Esas palabras que apagan la luz

Se quedan ahogadas

 Con un beso y un adiós.

Se pierden en las distancias

Entre el miedo y el dolor

¿Dónde quedarás?

¿Dónde vagaré?

Dentro de ti

¡Vagaré!

Dentro de ti

El recuerdo siempre vive,

Nunca se va.

Juntos para siempre.

Morir al lado uno del otro,

Viendo el residuo que

 Queda en el pecho,

Sabiendo que todo

 Lo olvida la noche,

Viendo que todo

 Lo abarca la noche.

Y entre mis dedos buscar tu luz.

 

ELLA

ELLA

Ella sólo me entendió

 Y eso para mí fue algo nuevo.

 Inimaginable siquiera en mis sueños.

 Ella sólo me indicó

 Que existe camino en el corazón.

Abocado, derecho a la perdición

 Me dejaba llevar,

 Mecido por la apatía.

 La negra me esperaba

 A cada vuelta del sendero

 Viciado andaba, revuelto.

 Despertó en mí la sensación,

 La que emana en los cuentos.

 Inundó mi alma de alegría.

Ella nunca dejó crecer

 En mi la desesperación

 Alumbró con su intensa luz

 Cualquier atisbo de oscuridad

 Que a poco que asomaba

 Me hacía caer en la vulgaridad.

Al fin su llama se extinguió

 La muerte equivocó su disparo certero.

 La ruina desencadenada del dedo de algún cruel Dios.




Y por el mundo me hizo vagar

 A través de la inmensidad

 Escuchando el susurro del viento.

Vivo desde entonces

 Condenado en el umbral del horizonte.

 Donde se junta el cielo con el mar

 Esperando la estrella que alumbre el camino

 que me haga volver a ver su blanca piel.

Desde ahí vigilo expectante

 Sin perder de mi memoria

 A quién me dio la enésima oportunidad

 Como fiel ángel de la guarda.

Y hacerla regresar

 Burlar a la muerte

 Y volver a encontrar su luz

 Entre las estrellas.

Reflexiones VI

El cielo es tan sencillo

Que no sirve más que para huir.

Del destierro hacia el infierno

Demuestra por lo que hay que combatir

Después de todo lo acaecido

Y lo que resta por venir

No quedarnos afligidos

Algo nos queda a resumir.

La existencia va de lo sufrido

Y de lo que aún queda por vivir

No hay camino agradecido

Mira si no lo que pasa aquí.

Mil tropiezos, mil zancadillas,

Piedras en el camino

Que con un guiño

Has de superar

Y con una sonrisa

Vil destino burlar.

Los laureles cuando llegan

La cabeza lista has de llevar

No te empapes de su grandeza

El caer más fuerte será.

Administra la entereza

Y esos sueños pronto irán

A cumplirse en tu memoria

Y a guardarse en su desván.

Almacena todo lo ocurrido

Para lo que reste,  guarda lugar.

Nada de vivir de quimeras

Di adiós a la ingenuidad.

Aprende a discernir,

A bailar neuronas sin desdén,

Pronto llegará el edén.

Si no embriagas tu serenidad,

Te queda dar mucho más de ti.

El amor todas las cosas iguala

Devora y consume a la vez,

La malignidad de un tiempo que no descansa

Aprende a discernir…

Antes de que llegue el atardecer

Y la noche todo lo cubra.

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