puerta………..No me dejes aquí.

Ladrón de almas, vuelve, deja la llave en el candado, no la tienes al rio ¡NO!

¿Por qué? Eterno misterio el tuyo

Te sumes en el silencio, encierras las almas inquietas y vuelas dejando las tristes sonrisas perdidas en la obscuridad y el renuncio.

Soledad vaga a su antojo haciendo suyas las vidas de aquellos que ingenuos en tus redes cayeron.

Debilidad encumbrada, pureza de sentimiento, latidos, es  lo que recoges, coleccionas sin permiso y aprisionas tras la muerte.

Fantasma que despiertas mientras el miedo duerme busca sin sentido nuevas presas.

Tras la ventana enrejada, en el silente mundo que me obligas a percibir, siento correr tu sangre, presa de tus desaires, buscando aliento que despierte vida, para de nuevo, arrebatárselo.

Posesión, desequilibrio, caos de tu universo desde el preciso instante en que la luz de las sombres hiciste tuya.

No sabes que no puedes, ¡No! Matar lo que está muerto, robar vida sin aliento, alma aura perdida.

Encuentras  sin sabores entre la hiel que sediento bebes deleitando al fuego que quema tus entrañas.

Odias todo aquello que acontece, sonrisa que carcajea, caricias tiembla la piel.

Te quema aquello que no eres, luz en la mirada, colores en el cielo, roces que perturban.

Vacío es lo que sientes, aunque poseas tantas almas, encierres alegría.

Armonía era su nombre, ambrosia su apellido tras puerta espera cautiva su momento, aquel en que descubras que eres parte del averno, el diablo que camina entre las sombras.

Aciago túnel que transitas sin paradas ni salidas, dormitas sin entenderlo.

Eres tu mi presa, quiero sin sentido abrazar el fuego con el que ardes, perderme entre susurros silabear al viento mi deseo, trémula piel en la que caricia, mientras tú y yo somos verbo y despierta la luz que refleja tu mirada perdida tras la puerta.

No cierres con llave el candado, deja que vuelva a buscarte cuando despiertes…………..

Entre tus brazos dormito sin entender el momento en que perdimos el rumbo, solo se que mire la brújula y nuestra dirección había variado, mucho…

Desesperanza quiso ser compañera de viaje más cejo en su empeño el entusiasmo, los nuevos retos, continuamos viaje.

Abriremos mi niño, no tiembles, nuevas rutas si es necesario, a través del mar o del cielo, incluso bajo tierra, entretejiendo caminos, puentes o barcos todo aquello que transmita movimiento.

En las altas cumbres fijaremos la mirada, la pureza blanca de la nieve, manto que protege vida en su abrazo mortal, limpiara sin miedo y sin desanimo los miedos que nuestra mente fabrica.

Sueños de tinieblas serán el vehículo perfecto donde el latido continúe siendo vida, impregnando colores, si no te extrañes mi cielo, eso será nuestro alimento.

En la soledad de esos mundos donde el frio y la torpeza atoran dañando la piel, coexisten esos miedos, mientras reescribes tu historia e intentas bañarla de luz, serena, yo espero tu llegada, placentero momento que deseo.

Reflejos equivocados, erróneos sentimientos, momentos sentidos desbocan el alma, tiemblan las manos, enfrían la piel, dejan al descubierto el corazón, que ligero te alcanza, te siente, te ama…… sonríes por un momento, mientras me acerco, entre mis manos me deleito al sentir prisionero tu latido.

Roces inciertos, tiernas caricias, viento que despierta sensaciones, vida que barrunta odas que reverberan pregonando al cielo que aún hay vida en tus entrañas.

Equivocada andas, si piensas que en tu libre albedrio caminas hacia el cielo……

Soy aquella que sin prisas, en la pausa del momento, se regocija. Espero con paciencia tu llegada, ¡Sorpresa no estoy presa tras la puerta! Ahora tiembla, amiga.

Y tu nombre se tatúa en la piel que envuelve mi alma, fue verbo y es latido, no lo dudes, aún vives mientras feneces a mi vera.

Cerré los ojos y acepte tu reto, volé contigo. Aleteamos juntos en el cielo, rompiendo mi promesa de pisar nunca tu terreno.

El astro rey acaricio mi rostro, aun a ciencia cierta de provocar desaires, de quemar mi piel blanca, de ser vida para después en el preciso momento del renuncio, caer sobre el abismo, sentir el fuego que te quema mientras despacio respiras buscando el retorno.

Momentos en que la furia trona y en ensordecedor llamada me busca, más yo solo clamo cuando deseo, aquello que rapto, tu latido.

Sentí tus besos en mis labios, las caricias de tu mente, fuiste mío sin espera, acompasamos latidos, respiración agitada, volamos de nuevo, doblegando mi sentido, dejando en espera el deseo de apresarte, después de encumbrar el clímax, entonces me sentiste, en tus entrañas, fuego que abrasa y destruye la vida, y deja marchar la esencia, mientras presa eres niño mío, latido que cesa entre mis dedos.

La piel receptora de ambrosia, despierta, el roce de tus dedos en mis pechos dormidos, latiendo mis entrañas en las tuyas, dibujamos un delicado paseo, descubrimos nuestros cuerpos, nuestros gozos, fuimos uno sin saberlo rompiendo las inaccesibles barreras, distancia y tiempo acercaron caricias al alma, ese es mi premio.

Tu alma….

 

About Pedro Altamirano

Autor Pedro Altamirano, me encanta el mundo de la informatica, y hasta hace muy poco no sabía que tenía la capacidad de escribir donde conocí a gente maravillosa en la red y formamos un sueño " El poder de las letras"